El 81 % de los alemanes considera la desinformación una amenaza para la democracia y la cohesión social . Los políticos también han reconocido el problema: el nuevo gobierno federal afirma en su acuerdo de coalición que «deben fortalecerse las competencias digitales para que nuestra democracia sea más resiliente frente a la desinformación y la manipulación» y que «la supervisión independiente de los medios de comunicación, al tiempo que salvaguarda la libertad de expresión, debe poder actuar contra la manipulación de la información». Pero ¿qué es exactamente la desinformación y cómo funciona?

