Comienza su día encendiendo el fuego en su fogón tradicional (viraku aduppu) y organiza su jornada en función de los ritmos estacionales de su arrozal. De este modo, lleva una vida tranquila y consciente, valorando cada acción. Para ella, su finca es el centro de su vida: desde la obtención de alimentos hasta la educación y la atención médica. Le fascina la posibilidad de vivir una vida plena y consciente, en armonía con la naturaleza.
Su dedicación a la agricultura, junto con su doctorado en ciencias agrícolas, refleja sus valores. Ha participado en diversos movimientos y protestas contra proyectos gubernamentales que han dañado el medio ambiente, como el proyecto hidroeléctrico de Athirappilly en Kerala. Actualmente reside en Thrissur con su pareja, el Dr. Madhusoodhanan (cariñosamente llamado Madhu), y su suegra. Poseen una parcela de arrozales en la zona, que obtuvieron como resultado de una lucha por los derechos ambientales.

