“Somos agricultoras, somos lideresas, somos madres, somos esposas”, es el testimonio de las integrantes del Comité de automonitoreo, una articulación intercomunal de la mujer rural de 18 comunidades de los departamentos de Santa Ana y Ahuachapán en El Salvador. Estas mujeres han sido capaces en dar vuelta a la tortilla. “Nos decían: solo los hombres pueden hacer casas y nos pusimos a construir casas”. Y añaden: “Aquí estamos poniendo fin al patriarcado”.
Aprendimos lo que era de los hombres
Fruto de los espacios de capacitación y de reuniones mensuales en muchas de las comunidades ha sido la conformación de grupos de autoahorro. El comité de automonitoreo como espacio nació a partir de las reuniones mensuales de las lideresas de estos grupos locales. De igual manera, durante el proceso nacieron otros comités de apoyo para ver temáticas especificas; como por ejemplo el comité de apoyo a la familia, brindando un acompañamiento a las iniciativas productivas y emprendimientos. A la vez nacieron comités de promotores. Punto de partida para los grupos de autoahorro con un pequeño capital semilla, facilitado por Caritas, estimulando el ahorro de las integrantes de los grupos. Una vez comprobada la permanencia y disciplina en el ahorro por parte del grupo, la persona participante puede prestar montos de dinero del fondo del grupo que le permite realizar iniciativas productivas, sea de la agricultura como también en otras ramas como producción de ropa, cosmética y otras.
Son varios los temas que son abordados en el marco de las capacitaciones: agricultura ecológica, ahorro, niñez y juventud, vivienda, iniciativas productivas, tratamiento de aguas, cocinas ahorradoras, entre otros. Las capacitaciones van a la par con la puesta en práctica, con visitas e intercambio de experiencias. Recuerda Laura García, una de las integrantes más dinámicas del colectivo: “A los hombres no les parecía importante, ni los temas y tampoco nuestras reuniones, pero nosotras aprendimos lo que era de los hombres”. Jasmin Velásquez otra compañera del comité recuerda lo que sucedió cuando ella puso en práctica lo que había aprendido del cultivo de tomates. Los vecinos, viendo las plantas de tomate de Jasmin, le decían a su esposo: “Le ganó su mujer”.
Rol y Empoderamiento
Asume nuevos roles y lograrás cambio de actitud en l@s demás. Las mujeres, con el autoahorro, generando ingresos propios y nuevos conocimientos en dominios aparentemente masculinos lo muestran.
Del autoahorro
Las familias en El Salvador por lo general ahorran lo poco que pueden ahorrar en la banca tradicional. La banca invierte el capital captado y generar ganancias que nunca llegan a los ahorradores siendo l@s dueñ@s del dinero. Los intereses pagados por la banca sobre los ahorros son mínimos y en algunos casos tienen que pagar por guardar su dinero. Las mujeres de los grupos de autoahorro han roto con esta tradición a partir de un cambio personal: sustituir el paradigma del ahorro en la banca tradicional por el ahorro comunitario. Guillermo Navarro de Caritas Nacional comparte su reflexión: “Los grupos, al ser constituidos en su mayoría por mujeres, se convierten en un mecanismo para que las mujeres que ahorran, logren una independencia económica de sus maridos, estableciendo con ello relaciones más equitativas. Esto les genera una mejor autoestima y seguridad en sí mismas. Los grupos de autoahorro son medios que logran resolver necesidades cotidianas de diversa índole a las familias que acuden en busca de un crédito, pero también son medios que despiertan o animan a crear iniciativas productivas comunitarias.”
De conocimientos y cascadas
Durante el proceso que ya lleva más de 20 años, el número de grupos en las diferentes comunidades ha crecido y no todos los grupos cuentan con el apoyo directo de Caritas y sus espacios de capacitación. Ante esta situación y gracias a la articulación intercomunal de los grupos, aglutinados en el comité de automonitoreo, se ha optado por un modus operandi: con el apoyo de Caritas se forman personas promotoras en los rubros de agricultura y vivienda, la mayoría de ellas mujeres. Las personas promotoras, además de poner en práctica lo aprendido comparten sus conocimientos con las personas interesadas a nivel de su comunidad. Gracias a estas réplicas en forma de cascada los conocimientos alcanzan un umbral mucho más grande de personas.
Talentos e Iniciativas
No restrinjas tú imaginación pensando y soñando desde la escasez y problemas. Toma el camino de las mujeres, pensar y sentir desde la abundancia para construir nuevas realidades, mayor equidad y mejor autoestima.
Auditorias Solidarias
El comité aglutina a los diferentes grupos e iniciativas de las comunidades a nivel regional, garantizando su representación; a la vez el comité garantiza el acceso para todas y todos a nuevos conocimientos, retroalimentación en los emprendimientos locales dinamizando la vida comunitaria a nivel local.
De diversidad, abundancia y protagonismo
Hay promotoras agrónomas que producen tanto biol, también pesticida de Neem que lo venden. Ante el círculo diabólico de insumos agrícolas caros y precios demasiado bajos de sus productos, las mujeres optaron por priorizar la soberanía alimentaria ante una venta desfavorable. Ena Vásquez comparte: “En mi comunidad vendemos los víveres producidos por nosotras junto con otros artículos en un pequeño supermercado comunitario; la motivación para que compremos allí en vez de otros lugares es que comprando en nuestro supermercadito logramos que la utilidad se quede con nosotras y al final del año nos repartimos las ganancias”. Doña Ena es cabeza de familia, tiene más de mil gallinas ponedoras y reparte en su moto la producción de huevos en su localidad. El dinamismo de Doña Ena es algo que tienen en común las mujeres del Comité: ¡es que no paran!
Emprendimientos y Bienestar
El comité con sus grupos locales, acompañados por Caritas de la diócesis han orientado su trabajo y dibujado sus futuros deseados desde una lectura y convicción de la abundancia, superando la escasez como limitante emocional y motivacional para trazar el futuro. Partiendo de esta abundancia y poniendo en práctica su convicción y capacidad de crear nuevas realidades se ha convertido en ruta y en el protagonismo de las mujeres; o dicho con las palabras de Marta Julia Puente: “Somos mujeres liberales”. Y, sin duda empoderadas.
Mapas mentales y receta para realizarse
A la invitación de expresar en una sola palabra lo que significa para las personas el proceso del comité, surge una lluvia de palabras, algunas de ellas: “Felicidad, conocimiento, tejido humano, unidad, calidad de vida, esperanza, fortaleza, independencia, solidaridad, orgullo, empatía, entrega, potencial, armonía y convivencia”. Y como lecciones aprendidas las personas reunidas nos comparten: “Perseverancia, tener fe, nutrición afectiva, deseo de superación, fortalecer autoestima, aceptarnos como somos, tolerancia”. Y como moraleja: “El camino no es fácil, pero tampoco difícil”.
¿Qué otros consejos aplicas tú en tu proceso de empoderamiento? ¡Déjanos un mensaje en nuestras redes sociales para compartirlo con la comunidad!
Mensajes al Futuro
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“Desde el momento que nos dimos cuenta que somos capaces a mucho más de lo que siempre nos han dicho, pues no hemos parado”. Cuando nuevos conocimientos y acompañamiento organizativo se cruzan con un protagonismo y autonomía de las personas, nace la autodeterminación y la puesta en práctica de crear nuevas realidades.
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Autores:
- Jorge Krekeler / jorge.krekeler@posteo.de
Diseño:
- Gabriela Avendaño.
Fotografías:
- Caritas Santa Ana
- Jorge Krekeler
Datos de contacto en cuanto a la experiencia documentada:
- Comité de Automonitoreo
c/o Caritas Diócesis de Santa Ana
- Email: caritassangtaana@yahoo.es
- Facebook: caritassantaana




