Las promesas ambiciosas de bienestar no han sido cumplidas. La creciente economía mundial ha generado riqueza y ganancias más que nunca antes en la historia de la humanidad, sin embargo nose alcanzó el bienestar para todos. Son cientos de millones de personas quienes se ven obligadas a vivir en condiciones infrahumanas. Al mismo tiempo es evidente que la economía, sometida a la obligación de crecer socava cada vez más sus propias bases ecológicas y sociales, y no es de mucha ayuda querer mimetizar esta locura del crecimiento como crecimiento verde.

