Han pasado casi cinco años desde que el Almanaque del Futuro visitó la finca de Agustina y Alejandro en Mashpi, ubicado en el Chocó Andino de Ecuador. Como resultado de la primera visita compartimos la experiencia motivadora “Chocolate y algo más”, tratando temas del cultivo del cacao orgánico, de la conservación y recuperación del ecosistema, de justica ecológica y economía colaborativa. A continuación algunos aspectos, observados y hablados en esta nueva visita, que reflejan la dinámica y nuevos hitos en este proceso transformador.
Consulta y reserva de biósfera
Una de las novedades más significativas en el territorio que habitan Agustina y Alejandro, es la reciente confirmación, mediante consulta popular, de la voluntad de lxs ciudadanxs de Quito, de prohibir la explotación minera, en cualquier escala, dentro del Distrito Metropolitano, del cual forman parte también parroquias rurales, como Mashpi. El trabajo que viene tejiendo la Mancomunidad del Chocó Andino ha permitido una convivencia enriquecedora entre lo urbano y rural, estableciendo una suerte de paraguas de protección para este Bosque Modelo ante el apetito de la voracidad extractivista. En este contexto el trabajo de Mashpi Chocolate es sumamente importante, porque demuestra que otra economía, otra agricultura, en general, otra forma de relacionarse con el bosque es posible.
Cambio de visión
Agricultura sintrópica
En la finca de Agustina y Alejandro hay varias parcelas sintrópicas, ayudando a recuperar la agrobiodiversidad, regenerar el suelo y a la vez aumentando la producción de comida. Emulando los principios de sucesión y crecimiento de los bosques, la agricultura sintrópica propone aprovechar las asociaciones y los estratos que alcanzarán las especies para generar alta densidad y diversidad. Junto con otrxs vecinxs,en el territorio se vienen realizando mingas rotativas para apoyar y compartir conocimientos sobre huertas sintrópicas con diversos propósitos y, por ende, diseños . Aún con el paso de los años, como dice Agus: “los sistemas agroforestales siguen madurando así como nuestros conocimientos. Este también es el caso de Mashpi Shungo que lleva 15 años y que no cesa de renovarse, para ello la poda es fundamental”.
Con la poda de los árboles se logra aprovechar no solamente la biomasa producida sino también ventanas de luz solar desde los estratos más emergentes, permitiendo momentos disruptivos que permiten estimular el crecimiento vegetativo en los estratos inferiores y evitando de esta manera un estado de bosque en decadencia. Al respecto Agustina observa: “muchas veces los agrónomos dicen que este tipo de agricultura requiere mucha mano de obra, sino, no es viable. Pero yo digo, ese es un potencial: incluir al ser humano en los sistemas productivos, en la naturaleza”. Con emoción Agustina nos comparte anécdotas de experiencias sanadoras que han tenido ella y su equipo al trabajar con bosque. Y es que esta consciencia, como “una conexión bien profunda” con la naturaleza, invita a leer sus ciclos, a trabajar en función de las necesidades y los tiempos del ecosistema, en lugar de imponer la agenda, “como el sistema agrícola convencional, que planifica todo en cuanto al calendario de cuándo se va el barco a exportar”.
Del lío del etiquetado al Sistema Participativo de Garantía
Cambio de rutina
Karina es madre soltera y trabaja desde hace diez años con Agustina y Alejo en la finca. Ella está acostumbrada ver a Alejo cuando participa en los labores de la casa. Esto la llevó a reclamar en su casa a que su padre haga su parte en las labores caseras. Ante la protesta que esto no es trabajo para hombres, Karina le explicó que si es necesario que cambie de actitud ya que Alejo, siendo hombre lo está haciendo también. Estos criterios de respeto hacia otrxs seres es una cultura que va contagiándose más allá de la finca. Recientemente Mashpi Shungo recibió visitas en el nuevo formato de finca abierta, donde se comparte con las personas interesadas cómo se ven los pétalos del SPG en la práctica. Fue todo un éxito.
Clientes conscientes
Alinear todos los procesos de producción, de relacionamiento con el bosque y equipo de trabajo hacia la coherencia es un mérito que nos motiva como sociedad y clientes a des-aprender. Partiendo de la decisión de Agustina y Alejo de no continuar con la farsa de la certificación orgánica comercial, debido al elevado costo de tres mil dólares americanos, así como también, por su dudosa veracidad, los clientes del Mashpi Chocolate Artesanal en el exterior, en Japón y EE.UU, no solamente comprendieron la decisión sino que siguen comprando el chocolate.
En vías de cooperativa y fortalecimiento local
El texto fue elaborado, basado en conversaciones in situ por Jorge Krekeler (coordinador del Almanaque del Futuro – facilitador de Misereor por encargo de Agiamondo) en enero de 2024. Ha sido nuevamente una visita muy grata, con una recepción extraordinaria de parte de Gregorio con toda su familia. Muchas gracias!
Autores:
- Jorge Krekeler | jorge.krekeler@posteo.de
- Michelle Ruiz Andrade | michellerzand@gmail.com
Diseño:
- Gabriela Avendaño
- Ida Peñaranda
Fotografías:
- Jorge Krekeler
- Michelle Ruiz
Datos de contacto en cuanto a la experiencia documentada:
- Agustina Arcos – Mashpi Chocolate Artesanal
- Instagram: Mashpi Chocolate
- Correo: hello@mashpichocolate.com
- Correo: contact@chocomashpi.com
- Correo: agushis@gmail.com
- www.chocomashpi.com

